15 IESA
Mientras me desempeñaba como vicepresidente y principal ejecutivo de la contructora
Likan y me mantenía como gerente de construcción de Invica no sé me ocurrió nada mejor
que inscribirme en un posgrado en Administración de Empresas en el prestigioso Instituto
de Estudios Superiores de Administración (IESA) en Caracas.
El brutal esfuerzo que desarrollé para cumplir como ejecutivo en ambos cargos y además
como estudiante del IESA me significó algunas perturbaciones cardíacas que me obligaron
a abandonar los estudios en IESA, durante los cuales fui el mejor alumno en cada una de
las materias que tomé excepto en Marketing donde considero que no me dieron la mejor
calificación porque el profesor no compartió los planteamientos que hice en el trabajo de
final de ese curso.
Que haya sido el mejor alumno en matemáticas no es sorprendente porque soy ingeniero
e hice un gran esfuerzo por rendir más que nadie..
Que haya sido el mejor alumno en contabilidad y micro y macro economía sí me resultó
muy gratificante y sorprendente y me exigió un gran esfuerzo porque no tenía estudios en
estas materias y porque había varios economistas compitiendo por ese puesto.
El sistema de notas en IESA era bien sencillo: el mejor tenía una “A” y para abajo venía los
demás. Entonces obtuve una “A” en todas las materias excepto en marketing.
En lo que respecta a la materia de Finanzas no sólo obtuve la mejor nota sino que además
le pedí al profesor que, dado que del libro de finanzas, Weston & Brigham, que había
servido como guía de nuestro curso el profesor sólo pasó alrededor del 40%, le pedí que
me evaluará sobre el 60% restante para estar seguro de que yo era un experto en
finanzas.
Como al profesor peruano a cargo de esta materia el asunto le pareció bien, me fui solo a
Aruba durante una semana a estudiar el resto de Weston & Brigham. A mi regreso el
profesor me dejó encerrado en su oficina con una evaluación escrita que yo debía
completar para demostrar mi competencia en el resto del libro. Después de 10 horas
trabajando en su evaluación lo llamé y le dije que la cosa iba para largo y que mejor lo
dejáramos así. Así lo hicimos. Terminé entonces con un verdadero doctorado en finanzas.
En el caso de marketing, en esos días la AT&T tenía un monopolio de las comunicaciones
en Estados Unidos. Como prueba final de curso el profesor puso como examen qué es lo
que uno haría si fuera el presidente de AT&T.
Fui capaz de imaginar que el monopolio estaba apunto de terminarse y formular las
políticas que debería adoptar la AT&T una vez terminado el monopolio.
El profesor consideró que mi trabajo no era suficientemente bueno.
Poco tiempo después la AT&T vio que se ponía término a su monopolio y adoptó las
políticas de marketing que yo había propuesto, de modo que en mi opinión también en
esa materia debí haber sido calificado con la nota máxima.